Retinopatía diabética

Sus manifestaciones están causadas por los fenómenos de oclusiones de los pequeños vasos sanguíneos y, consecuentemente la deficiencia de riego (denominada “isquemia”) de la retina. Posteriormente, en respuesta a la insuficiente llegada de oxígeno y nutrientes a la retina emergen nuevos vasos anómalos (“neovasos”) que son incompetentes para mantener contenida la sangre , produciéndose vertidos a la cavidad vítrea interna (“hemorragia vítrea”) y , si no se trata adecuadamente o no responde convenientemente, puede progresar hacia la organización de la sangre en formaciones que traccionan de la retina, produciendo un desprendimiento de la retina, de difícil tratamiento.

Esta evolución referida es la más común entre los diabéticos tipo 1 o juveniles.

Más frecuentes y en relación a la obesidad y los hábitos occidentales de comida se puede presentar el edema macular diabético, entidad caracterizada por el encharcamiento de la parte central de la retina (“mácula”) con líquido poveniente de la sangre que circula por la retina y que deja escapar cantidades variables de lípidos y colesterol, que se van depositando entre las capas de la retina. Dicho depósito es de muy difícil remoción e impide el normal funcionamiento de la retina.

Diagnóstico

  • La exploración oftalmológica regular sigue siendo el eje de la atención.
  • Exploraciones complementarias:
    • Retinografía.
    • OCT de alta resolución.
    • Angiografías fluoresceínicas.
    • Electrorretinografía multifocal.
    • Ecografía B en casos avanzados.

Tratamientos

El apoyo del endocrinólogo y la adecuación del régimen de vida resultan primordiales en el manejo general de la enfermedad. El cese de todo hábito tóxico y la introducción de una actividad física adaptada forman parte de este capítulo esencial.

El tratamiento laser ha permitido que la retinopatía diabética deje de ser la primera causa de ceguera en nuestro país desde hace más de dos décadas.

El laser PASCAL amarillo respeta las capas de la retina neurosensorial y constituye el método más selectivo y menos incómodo en el manejo de la retinopatía diabética. Su utilización acorta extraordinariamente las sesiones y su número, al tiempo que limita radicalmente las molestias asociadas a la aplicación del láser convencional verde.

Otros tratamientos son los fármacos inyectables de la familia “anti-VEGF”, los corticoides infiltrables y los dispositivos de liberación prolongada de los corticoides.

Complementariamente la técnica de la vitrectomía es de utilidad en aquellos casos en los que se necesita eliminar el gel vítreo o las membranas intraoculares , hemorragias o reaplicar la retina desprendida.